Información útil

Múltiples veces, por períodos más cortos.


Entrenamos nuestra resistencia al movernos de la habitación al aire frío con más frecuencia. Aunque es un placer para los niños moverse, es mejor permanecer en pendientes y dunas por períodos más cortos que de vez en cuando.

¿Vale la pena el aire?
Al final de la temporada de invierno, grandes cantidades de material dañino para la salud, especialmente en la ciudad, se acumularán en el aire en climas fríos y húmedos. La capa de nubes a juego empuja la suciedad debajo. Durante la temporada de calor, aumentan las concentraciones de dióxido de azufre y polvo en el aire, mientras que el escape de los automóviles y los contaminantes industriales están presentes a niveles muy constantes durante todo el año. El hollín de los motores diesel es especialmente peligroso porque sus pequeñas partículas pueden penetrar en los pozos. El smog de invierno es una carga importante para las personas más pequeñas y mayores, con problemas cardíacos, pulmonares y circulatorios. La contaminación del aire probablemente contribuye al desarrollo del asma, ya que el número de pacientes con asma ha aumentado dramáticamente en las últimas décadas. Con todo, el aire de la ciudad no es saludable, especialmente en Budapest, por lo que si podemos, pasamos más noches en el campo. En días humanos, es suficiente pasar la mitad del tiempo con el niño. No podemos cerrarlo durante semanas, pero movámonos en el aire. Ventile por la noche, con menos tráfico y mejor aire.
Respira con mal tiempo!
Si está acostumbrado al flujo de aire diario, al menos agradable, en un buen momento, no abandone la configuración climática hostil. El sistema inmunitario se ve reforzado por el ejercicio regular al aire libre. Es muy difícil pasar el día con su hijo pequeño en un hogar sin aburrimiento, ansiedad, antojos y muerte. Vístalos en capas para que no se enfríe cuando salga de la habitación, pero puede quitar una capa si se calienta mientras se mueve. Es importante mantener los pies secos y calientes. Siempre ponte un casco. Si te sientes muy incómodo con el tiempo, es mejor usar dos respiraciones más cortas pero más ágiles. No debemos salir a menos que el aire sea mucho más pesado que el promedio (esto le da calor a la piel), una niebla espesa, el viento es muy fuerte o el niño está suelto.